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21 junio 2011

Ir a un funeral

Entro a una misa de muerto y encuentro asuntos incomprensibles...
Creo que la política debe ser que asisten:
Quienes tiene una gran conexión con un familiar o con el muerto.
Y de repente me encuentro allí y hay muchos que no encajan en estas condiciones:
Las personas que han llegado para ser vistas.
Las personas que han llegado porque quieren llenar sus propios funerales.
Y las personas que sin razón están ahí.
Luego entonces muchos quieren saludar a la familia del difunto, justo en estos minutos en que estos quisieran detener el reloj, preparándose para dar el último adios. Y así es como este grato momento se convierte en un ingrato y deja más maltratados los tristes sentimientos entre tanta confusión, temor y profundo dolor.
Escojo solo ir a donde me esperan, dar un sentido pésame cuando lo siento, asistir a una misa que desde el fondo de mi corazón deseo presenciar y cuando siento dolor por la muerte de ese ser y quiero darle esa última despedida.
Y esas son las personas que quisiera también que llenarán mi funeral el día de mi muerte...
Pero claro: eso no lo escogeré!

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